Monologo reflexionando sobre la insoportable levedad del ser

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Cada uno de ellos había creado un infierno para el otro, pese a que se querían”

 

¡Ya no soporto esta situación!!  Y ahí voy  de nuevo…  la vigésima vez que termino con él, pero  esta  tan seguro de si mismo que le vale  madres, sabe  que cuando él decida  hablarme,  de nuevo, correré  a sus brazos.  Según él…  soy berrinchuda, me comporto como  una  niña caprichosa…  Según yo,  él, es  un reverendo imbécil, un patán engreído,  y sin embargo…   sigo con él!.

 

En la vida todo lo que elegimos por su levedad no tarda en revelar su propio peso insoportable.

 

Todo empezó  como un juego, algo para salir de la rutina, para desaburrirme… eran  interesantes  esos  encuentros  clandestinos, el  saber que era prohibido le daba un sabor  extra, no se involucraban sentimientos, solo era  sexo por  placer, algo para salir de la rutina…  algo  ligero que no implicaban  compromisos,  el mujeriego y yo ummm…  sin ganas de complicarme. No se en  que momento cambio la situación, aún  no lo entiendo todavía, cuando me empece a involucrar?    ¡no lo se!… ni cuenta me dí, solo  ocurrió, y lo que era  algo sin importancia, algo entretenido, se convirtió en la  peor de las cargas,  ¡me robo  totalmente  toda  mi tranquilidad!.   Ya no me resulta interesante, no soporto su   maldita manía de venir a mi  solo cuando  él  quiere, llega, me inquieta,  desestabiliza  mis sentimientos y emociones  en un momento, luego  se  aleja,  se  ausenta,  DESAPARECE  y después de un tiempo regresa  como si nada…

 

Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia.

 

  ¿Qué es lo que ha permitido que sigamos  juntos??, no lo se, tal vez mi  falta de decisión, mi mente  retorcida y enferma, mis ganas de  sufrir,  mi escasa  capacidad  de amar  a una  persona, de ser  fiel, honesta, mi tendencia a la autodestrucción, miedo  quizá, no se… pueden ser  tantas  cosas, o nada  a la vez. 

 

Me pregunto: cuál es la tarea, o el papel  que él vino a desempeñar a mi vida?,  Cuál  es la lección que me vino a enseñar?  que  es lo que necesito aprender a través de mi relación  con él?   …Dicen  que todos los que entran  a tu vida,  no es  por   simple coincidencia, entran por  alguna razón  en   especial, por una lección que uno tiene  que aprender, o que uno necesita…  aún no logro descifrar  cual es  esa lección,  cual es  ese  aprendizaje, que necesito.

 

Lo quiero?  si,  si lo quiero, lo quiero  como se  quiere aquello que más deseas…. es muy cierto eso de que siempre se desea más, aquello que no puedes obtener, lo que no es  tuyo…   yo  lo quiero y lo deseo  tanto, como  se desea  ese pedazo de pastel delicioso que sabes que no debes  comer   porque te hace daño, y  a pesar de ello, te lo comes,   por el simple placer de  deleitarte  con su sabor, de  gozar lo prohibido, así lo deseo, lo deseo mucho!

 

 

“El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de personas), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única persona).”

 

Lo amo?     no,  no lo amo, me gusta  tener sexo con él, acostarme con él, pero no, no imagino una  vida  a su lado, no me lo imagino, ni lo  deseo, ni quiero una  vida  compartida juntos, nooo, eso sería un suicidio, no soportaría sus celos, su machismo, su obsesión por ser más que  yo, sus traumas, su egocentrismo, su carácter tan iracundo, sus borracheras, sus ganas de escapar de la realidad, su frustración, sus altas y bajas, no, definitivamente  no podría vivir, con él, ni  para él;  soy demasiado  YO! como para dejar mi YO, a un lado y dedicarme a cuidar y alabar  el YO de él. (tal vez  somos demasiado parecidos, tanto que enferma) (o tal vez tengo miedo de aceptar mis verdaderos sentimientos.)

 

Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia.

 

Entonces???   si es muy probable, deseo tanto que él me ame, que me es difícil amarlo,  por el hecho de no sentir  que el me ama  como yo quisiera…   ¿que enredado  no?  que complejos  son los sentimientos? solo sé que  es difícil desprenderse de los apegos emocionales, de los deseos irracionales, es difícil desprenderme del placer que me causan nuestros  encuentros, aunque solo quede  entre nosotros el sexo,  esa química  que hay  entre los dos en cuestiones de piel.

 

El tiempo humano no da vueltas en redondo, sino que sigue una trayectoria recta. Ese es el motivo por el cual el hombre no puede ser feliz, porque la felicidad es el deseo de repetir.

 

Entonces… Hasta  cuando?  aquí  viene  mi espantosa e insoportable  levedad de mi ser, esa  escasa  capacidad para soportar  cargas pesadas,(responsabilidades)  me hacen ser así  liviana, tan liviana  como una pluma, para poder  volar cuando sea necesario, volar tan alto, tan lejos de la tierra, tan lejos de la realidad, deseando siempre repetir, repetir y repetir.